
Cuando la muerte llega a tu vida te predispone a la melancolia de tu fin, a la melodramatica despedida y además a la dificil aceptación. Ha de ser tan tedioso saber que para ti el día de mañana no existe, el pensar que tal vez al segundo siguiente mi vida terrenal acabe, mi alma vage, mi piel sea carne y comida para los vivos.
Pero ¿Qué pasa con el resto? ¿Caben en esta historia los demás cuando la muerte es mejor que la vida agónica? ¿Habrá más sufrimiento cuando ésta es la única solución existente, y si es así, por qué no la queremos? ¿Por qué en estas circunstancias es cuando la culpa se trasluce entre nosotros? ¿Por qué sólo cuando miramos en el ataud vemos los momentos no aprovechados, las experiencias no vividas, las situaciones en que fuimos crueles? ¿Por qué nos lamentamos y arrepentimos tan tarde? ¿Por qué decimos te amo a un cuerpo frío y pálido sin aparente atizbo de vida?
Hoy murió alguien a quien nunca nadie fue capaz de demostrarle todo el amor que sentiamos hacia él y antes que lo hiciera, vi en su rostro el temor más grande que tiene cualquier hombre, animal o quien sea en la tierra, vi en sus ojos el temor a la muerte proxima. Y aún así, no pude consolarle, porque no me lo permitieron, ni me lo permití.
Hoy me siento miserable, hoy escucho que todos se comunican más yo quiero oir su voz, hoy me siento culpable, hoy quisiera ser yo quien esta enterrada bajo tierra y hoy... para mi no existe nada más que hoy.
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